La continuidad operativa depende de que las aplicaciones, los datos y los equipos sigan disponibles cuando el negocio los necesita. El Datacenter de Intercity ofrece servicios gestionados y soluciones personalizadas para apoyar esa operación. Para elegir una configuración adecuada, conviene relacionar la infraestructura con las prioridades reales de cada empresa y definir claramente las responsabilidades del servicio.
Un datacenter proporciona un entorno especializado para alojar infraestructura tecnológica. Su valor empresarial aparece cuando esa infraestructura respalda procesos concretos: atender clientes, consultar información, coordinar equipos o ejecutar aplicaciones. Por eso, evaluar un proveedor requiere mirar más allá de los servidores y preguntar cómo se administrará la operación cotidiana.
Antes de cotizar, identifica qué actividades dependen de tus sistemas. Una aplicación comercial puede tener necesidades distintas de un archivo histórico. Ordenar esas diferencias permite conversar con el proveedor sobre prioridades, capacidad y soporte, evitando contratar recursos sin una relación clara con el funcionamiento del negocio.
El Datacenter de Intercity está ubicado en Providencia. El soporte y el acceso presencial 24/7 están sujetos al soporte contratado y sus condiciones. La infraestructura incluye energía N+1 con UPS redundantes, generadores de reserva con pruebas semanales, climatización redundante y alimentación eléctrica redundante por rack.
La ficha describe vigilancia mediante CCTV, alarmas perimetrales, control biométrico en el acceso principal y cerradura con teclado numérico para la sala de datacenter. También incorpora detección temprana de humo VESDA y extinción mediante agente gaseoso. Son medidas de protección física que complementan la infraestructura eléctrica y térmica.
Registra aplicaciones, usuarios, horarios críticos y dependencias entre sistemas. Identifica quién interviene ante una incidencia. Intercity realiza operación y monitoreo permanente 24/7/365 de las condiciones y componentes de la infraestructura. Este monitoreo debe distinguirse del soporte al cliente: su alcance, atención y acceso presencial dependen del soporte contratado.
También conviene describir el impacto de una interrupción. ¿Se detiene la atención? ¿Se acumulan pedidos? ¿Un equipo pierde acceso a documentos? Estas preguntas permiten priorizar servicios y acordar mecanismos de comunicación. El objetivo es construir una solución coherente con la empresa, incluyendo sus recursos internos y sus expectativas de crecimiento.
Pregunta qué actividades cubre el soporte, cómo se reportan incidentes y quién recibe las comunicaciones. Solicita que la propuesta detalle horarios, responsabilidades y condiciones de atención. Tener soporte disponible es relevante; saber cómo utilizarlo y qué situaciones cubre resulta igualmente necesario para gestionar expectativas durante la operación.
Intercity presenta su oferta como personalizada, segura, flexible y escalable. Esa personalización debe traducirse en una propuesta comprensible para los responsables técnicos y comerciales. Pide que cada recurso contratado responda a una necesidad y que cualquier condición de disponibilidad quede expresada en el acuerdo correspondiente.
Define responsables, dependencias y criterios de aceptación antes de mover una carga de trabajo. Establece qué validará cada área y cómo se comprobará el funcionamiento de las aplicaciones. Si existen cambios de acceso o conectividad, comunícalos con anticipación a quienes utilizan los sistemas.
Intercity ofrece recuperación ante desastres como servicio, DRaaS, con procedimientos de recuperación probados. Puede implementarse en su datacenter, en un tercero o en Azure. La cobertura, arquitectura, pruebas y objetivos de recuperación se definen para cada cliente. DRaaS no se presume incluido en el alojamiento o la colocación de equipos.
Conversa con Intercity Networks sobre tus aplicaciones y prioridades operativas. Una evaluación documentada permite conectar la infraestructura con los objetivos de tu empresa y construir una base tecnológica preparada para acompañar su funcionamiento diario. Define un calendario de revisión y conserva los contactos operativos actualizados con las áreas técnicas involucradas.